miércoles, 9 de marzo de 2011

Cruda

Y pues ya.
Los dos o tres o cuatro meses en que concluí un libro de cuentos mutantes y una novela juvenil han finalizado con la presentación de Lerdo en FILMinería y el envío de la mentada novela a un concurso nacional. Casi al mismo tiempo, mi jefe laboral y amigo, RFI, y mi abuela materna estuvieron en hospitales por problemas derivados de los desgastes naturales del cuerpo. En ambos casos hubo momentos en que las noticias no fueron alentadoras, y acaso todavía hay reservas en cuanto a sus estados de salud.
Como es lógico en la ilógica vida, ambas situaciones, el levantón y el bajón emocionales, concluyeron casi al mismo tiempo, apenas con días de diferencia, y el resultado es una cruda que no deseo describir.



Cuando por fin @taniahernandeza y yo nos echamos unos tacos al pastor y una siesta, tuvimos que levantarnos de volada para ir al consultorio más cercano para que dijeran un diagnóstico divertido por ambiguo: tenemos o colitis infecciosa o salmonelosis.
En cualquier caso, nos ha tirado a la cama por lo menos un día, nos ha puesto a comer pollo cocido y pastillas, que al parecer deben suplir buena parte de la alimentación.
La buena noticia es que estoy de vuelta.
Publicar un comentario