lunes, 26 de abril de 2010

Sin #Catorce/Sin FraPaGu/Sin vergüenza

Hace semanas que el #Catorce, mi auto rojo, está en el taller. Afortunadamente, el mecánico es uno de ésos seres humanos peculiares. No sólo aguanta y almacena a mi auto en su taller mecánico, sino que hasta le ve el lado bueno al asunto: así parece que siempre tengo chamba, me dice cada vez que lo encuentro en #CafeCollage, cada vez que le hablo o cada vez que nos carteamos por correo electrónico.  Porque a mi amigo mecánico le gusta el café y tiene una charla que se agradece. En algún otro momento debo hablar de él: Moisés Peña que, además de ser ingeniero hidráulico, está estudiando para ingeniero automotriz y letras hispanas en la UAEM. No sólo eso: le gusta escribir ficción, y cada día lo hace mejor. Creo que fue la última charla con él, y ver su avance en las letras (hace tres o cuatro años sus cuentos eran verdaderamente insufribles y kitch), lo que me ha permitido comprender que puedo regresar a escribir por placer. La ausencia del #Catorce en la cochera se traduce en un espacio en blanco que rara vez me molesta. No me importa no verlo ahí, fuera de casa, esperando a llevarme a algún lado o esperando, casi siempre, a que lo lave. No suele importarme esa ausencia cuando salgo al trabajo cada mañana. Tomar el camión suburbano, color blanco con verde, hasta es cómodo. La salida de mi casa se da cuando ya es tarde para muchas personas y es raro hallarme con aglomeraciones humanas. Tampoco me molesta su ausencia cuando ando por Toluca, navegando a pie las multifomes calles. Todo lo contrario, casi siempre agradezco la oportunidad de hacerlo. Y agradezco más no tener que buscar un lugar para estacionarme. El único momento que verdaderamente extraño al #Catorce es por las tardes, cuando debo regresar. A esa hora encuentro las aglomeraciones, los tránsitos, los calores acumulados. Mi ira se destapa. Debo dejar a @Areligarcia19 más temprano y no puedo llevarla hasta su casa. El regreso es largo y tedioso. Acaso es la mejor excusa para hacer lo que hace mucho debí hacer: mudarme a Toluca, ciudad de caricias y desplantes, tal y como me gustan. /Ayer en algún momento del día falleció Francisco Paniagua. FraPaGú. Paco Paniagua. Poeta. Vayan estas cortas palabras, escondidas en medio del texto, para enviar mis condolencias a su familia. Betania, la hija que más he tratado de este hombre, es una mujer productiva y bondadosa con sus creaciones. La tengo, como a su padre, en muy alta estima./Poseo otro blog. Mejor dicho es un vlog. Un Vi Log. Un video log. Video blog. Llevo más de tres semanas con un diario en video. No es público.  Pero esta es una confesión que nunca pensé hacer. Me grabo desde la web cam y digo mis pendejadas. Es divertido hacerlo. También es una forma de hacer el desnudo ridículo. No me animo aún a hacerlo público porque he visto otros video blogs y las dinámicas son muy distintas. Esto es lo que hago mal: a) soy muy pausado para hablar; b) tengo una dicción espantosa, pastosa; c) no opino, sólo cuento lo que hago; d) a veces se me olvida grabarlo cuando aún estoy vestido, y lo hago en ropa interior, ya acostado (una cosa verdaderamente horripilante). Hace rato grabé a #Raymondelcuyo para este video blog. Y ya, nada pasó.

De 2010-02-12
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