martes, 8 de diciembre de 2009

Organzación ad líbitum

La semana anterior fue intensa. Fui expectador en varias acciones escénicas y culturales. Pude asistir, invitado por la UDGVirtual, a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. En este marco, acudí a presentaciones de libros sobre gestión cultural y la educación, lo mismo que a conferencias, pláticas, conciertos, firmas de autógrafos, etcétera. La compra de libros fue menor a lo esperado, por las mismas razones que ofrece José Israel Carranza en su nota "FIL 2009: Las varias ferias" de Letras Libres. En realidad, quería escribir de lo que sucedió en la FIL 2009. Pero mi visión está en el Estado de México, y por eso me regreso a lo que sucedió por estos lares.

El jueves 3 de diciembre dio inicio el Festival Vive la Cultura con todos los sentidos. Pude acudir al concierto de Patita de Perro en la Plaza Gonzalez Arratia del Centro de Toluca. Más tarde, a la inauguración oficial en la Alameda Central de la misma ciudad. Luego de los discursos aburridos, en que se hizo de manifiesto que los involucrados en la organización del Festival eran el CONACULTA, el Instituto Mexiquense de Cultura y el H. Ayuntamiento de Toluca, dio inicio el espectáculo medio circense, medio teatral del Comparsa la Bulla, con Profechonale.

Para el viernes, y en la misma sede, un concierto que duró más de dos horas, con Mono Blanco. Aquí empezaron las broncas. Para el sábado, en lugar de asistir al concierto de la Maldita Vecindad, fui al toquín (no hay mejor manera de decirlo) de Congal Tijuana Sound System, en el parque de El Seminario, una de las colonias más conflictivas de la ciudad de Toluca.

Aspectos que me parecieron positivos: 1) se eligieron espacios no usuales para las actividades escénicas. Fui testigo, en El Seminario, del gusto mostrado, sobretodo, por amas de casa que agradecían regresar a ese parque. Dijeron: hace mucho que no podemos entrar aquí a jugar con los niños, es peligroso. 2) Es un espacio más para algunos grupos locales, pero no todos.

Aspectos no tan positivos: 1) no existió promoción. Ni Patita de Perro, ni La Bulla, ni Mono Blanco, y mucho menos Congal Tijuana tuvieron suficiente público. Estos grupos deberían garantizar afluencia, sobretodo porque las actividades fueron gratuitas. Fue una tristeza observar, por ejemplo, el concierto de Mono Blanco con cien escuchas y la gran plancha de la Alameda, vacía. Las notas en radio hicieron mención que Maldita Vecindad tuvo mucha gente. Supongo que es verdad. 2) La premura con que se organizó el festival fue evidente en muchos sentidos. Observé, durante la presentación del viernes, que el IMC y el Ayuntamiento discutían sobre la responsabilidad de tener sillas en el foro. Llegaron algunas de ellas ya cuando había comenzado el concierto. También es evidente la prisa cuando observamos una programación no razonada. Congal Tijuana y Maldita al mismo tiempo, en dos foros distintos. Congal debió calentar la pista a Maldita. Y el foro del Seminario, como dejé ver arriba, debió tener programación para niños.

Lo más desagradable de todo fue conocer las razones de este festival. Según una nota de radio mexiquense, los recursos federales se consiguieron porque Toluca está entre las trece ciudades más violentas del país. Desafortunadamente, no he podido corroborar este dato. Si es verda, a pesar de que siempre abogo por la continuidad en los programas culturales, espero que el año 2010 no contemos con este recurso.

Ojalá las expresiones de la cultura, abiertas al público, aporten lo suficiente para que esta violencia desaparezca. Sin embargo, podemos asegurar que este festival pasó desapercibido para la mayoría de los toluqueños. No creo que exista mucho cambio.

No puedo comparar las organizaciones de las que fui testigo: UDG:FIL/IMC:Vive la Cultura, porque hay un abismo entre ambas. Aún así, tengo fe que algún día veremos, en el Valle de Toluca, algo similar. Y seremos reconocidos en el resto del país, al menos, porque los objetivos de un festival son palpables y se cumplen por estos lares. Lo mío es fe.
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