viernes, 25 de diciembre de 2009

Kamishibai.

Hace unos días, en una reunión de trabajo en el Centro Cultural Regional de Ocoyoacac, en el Estado de México, recibimos la grata sorpresa de Enrique González, viejo amigo que durante cuatro años viajó y vivió por distintos puntos en el norte del país. En estos cuatro años, aprendió una técnica de narración oral llamada Kamishibai.
Para nuestra sorpresa, Enrique accedió a contarnos un par de historias. El resultado, una sesión de trabajo con algo de magia. Y el recordatorio de que no es necesario mucho esfuerzo para alentar y alterar el estado de animo.

Aquí comparto una de las historias: El perro y el coyote.

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