domingo, 8 de mayo de 2011

Tri-Ciclos

En un tuit, @taniahernandeza anunció que estaba "[...] sorprendida de tanto proyecto nuevo. Creánme cerrar ciclos funciona". Por supuesto, mi pareja se refería, en formato discresional como debe suceder en redes sociales, a momentos personales. Algunos de esos momentos son íntimos, otros, en cambio, de índole pública.

Y es que, curiosamente (seguro tiene que ver con nuestra vida en común), yo también he estado cerrando ciclos. Todos ellos tienen muy poco o nada que ver con ella. Los ciclos que se reinician son, en una buena cantidad, comunes. Uno de ellos, tal vez el más importante, es Carámbano Librería. Ya hablé de esto pero lo resumo, aunque sea obvio: cerré el ciclo de #tunAstral y, entre los dos, abrimos @CarambanoLibros.



Fruto de tanto cierre llegan, de la nada o del todo, cosas nuevas. Mi último día de trabajo en #tunAstral sucedió algo. Sonó el teléfono, respondí (MMH no estaba), la voz femenina preguntó por mí y dije "soy yo, ¿qué desea?" Lo extraño es que me hubieran llamado a ese teléfono. Siempre he dado mi número celular para referencias, a menos que se trataran de asuntos de #tunAstral. "En el Instituto Mexiquense de Cultura me dieron su nombre y este número para localizarlo", me dijo la chica de nombre bla bla bla. Luego respondió a mi duda: "le hablo de parte de la Red de Innovación y Aprendizaje, tenemos un proyecto, queremos invitarlo a escribir un libro o una serie de libros para niños con dificultades de acceso a herramientas educativas". Y yo dije "ay, ay, ¿cómo saben que en los últimos meses me he inclinado a la LIJ? ¿Por qué me hablas hoy que termino mi ciclo con #tunAstral y comienzo de lleno la librería para niños?" 
Por supuesto que nos pusimos de acuerdo. @taniahernandeza e #Ideosphérica entrarán al proyecto. Esta semana nos reunimos por primera vez con la gente de #RIA. Mostraron parte del trabajo del ilustrador. Es un gran reto, interesante, y estoy totalmente de acuerdo con los objetivos y preceptos. Hablaré de ellos en otro momento.



Poco después de aquella primera llamada, y ya con la librería en funcionamiento (segundo o tercer día), recibí otra. Flor Cecilia Reyes, actual directora de la Escuela de Escritores Juana de Asbaje, me preguntaba si quería ser parte de una antología narrativa. "Los cuentos deben ser sobre #Metepec", me dijo. Y yo pensé, ¿#Metepec?, y ella ¿cómo sabe que desde ahora esta ciudad de barro será mi segundo hogar?

Grato fue que más tarde, ese mismo día, mientras nos visitaba (para conocer la librería), @delaqueva recibió la misma llamada de invitación. Y yo dije, a la española, "qué guay, ¿cuántos más amigos estarán invitados a este proyecto?" Ahora sé que además de buenos amigos hay gente que admiro.

Ya sé de qué va mi cuento: un extranjero no podrá salir primero del municipio, luego de la cabecera, y al final de la casa en que vive. Iré contando.



Oh, pero eso es solo el segundo de los proyectos hermosos.

La semana pasada, y también por teléfono, me contactó el mismo @delaqueva. Dijo que en #Toluca hay un grupo de escultores que está trabajando en público, donará obra a la ciudad y es de por lo menos tres continentes: América, Europa y Asia. La idea: que un escritor local escriba desde su género predilecto sobre una de las esculturas y su escultor. ALM está invitado, también @taniahernadeza y algunos de los otros escritores del proyecto de #Metepec. 

Me ha tocado escribir sobre una pieza y un escultor mexicano. Se llama David Bucio y, a pesar de sus 29 años, ha estado en una muchas partes del mundo dejando su obra. Por ejemplo, la pieza que pongo abajo, Lira, se encuentra en Turquía.


A @taniahernadeza le tocó una escultora norteamericana, a @delaqueva un turco, a @lorzzzo un japonés, a @vidrioroto un coreano, a @Blanche_Leonor un portugués. Hay otros amigos, otros escultores. Hemos departido con ellos y es pocamadre escuchar, presentir o descubrir diferentes métodos del proceso creativo.
Ya postearé de qué va mi texto. Sólo adelanto que escribiré ficción, los personajes serán David y su escultura.

¿Qué más?

Ah, claro. En poco menos de un mes reinicio proceso creativo. Escribiré otra novela juvenil. En esta ocasión un suceso del futuro donde el protagonista, adolescente, enfrentará enemigos que están muy por encima de él. O a lo mejor no.

Terminando esa novela (a mediados de agosto), prepararé la primera temporada de un blog sobre Magdalena Salvatierra, la chica cuyos poderes son producto de su relación con la tierra. El título tentativo del blog es Magdalena Salvatierra y el coven inexistente.

Estoy contento, ¿saben?
Besos, abrazos, cariños de letras
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